Top 10 Submarinos Hundidos y causas de su hundimiento

Actualizado En

En esta oportunidad presentamos el Top 10 de Submarinos Hundidos, mediante el cual les daremos a conocer los más polémicos y además se hablará de las causas por las cuales estos poderosos sumergibles terminaron formando parte del fondo marino; ya que solo muy pocos pueden ser recuperados. Te invitamos a conocer estos emblemáticos submarinos hundidos, mediante la lectura de este interesante artículo.

Submarinos Hundido

Top 10 Submarinos Hundidos

Como muchas personas ya saben, un submarino es un buque o navío que tiene la característica de estar capacitado, tanto para desplazarse sobre la superficie del agua, como debajo de ella luego que se sumerge. Y siguiendo este orden de ideas, se conoce la existencia de una amplia variedad de estos sumergibles, que pueden ser tanto de propiedad civil como militar.

Generalmente las naves de este tipo cuando son civiles, son de menor tamaño que las militares y muchas de ellas empleadas con fines de exploración del fondo marino, o sencillamente como instrumentos para el transporte turístico de manera especial.

En lo relativo a su capacidad, es también variable en función de su tamaño, conociéndose algunos que llevan muy pocos tripulantes, mientras que otros albergan hasta unos 50 pasajeros y realizan varias inmersiones durante el día.

Submarinos Hundido

Por otro lado, los submarinos militares son ampliamente empleados por los gobiernos, en vista de su utilidad por ser silencios y difíciles de detectar cuando navegan a gran profundidad; lo que a la vez les permite evitar ser atacados, cuando se han encontrado envueltos en conflictos armados.

Pero es oportuno señalar que el sonido viaja dentro del agua con mayor facilidad que en el aire, por lo cual es posible detectar a un submarino con facilidad, no obstante que muchos de ellos buscan crear una zona silenciosa en su entorno, la cual puede ser vulnerada gracias a las avanzadas tecnologías con las que se cuenta en la actualidad.

El desarrollo de este artículo estará centrado en un Top 10 de los Submarinos Hundidos más emblemáticos, que se han conocido a través de la historia del mundo, destacando igualmente cuáles fueron las causas que les llevaron a ser parte del fondo marino de nuestros océanos.

Submarinos Hundido

Causas Principales de Hundimiento de Submarinos

Las causas debido a las cuales se presenta el hundimiento de un submarino pueden ser variadas; debiéndose en primer lugar conocer cuál es el procedimiento necesario para que estos navíos puedan sumergirse.

Esto lo realizan en función del aumento o disminución de su masa; mientras que su volumen no sufre ningún tipo de alteración. Por ejemplo, cuando es necesario que el submarino se sumerja, lo hace aumentando su densidad, para lo cual realiza el llenado de tanque con agua del mar.

Pero cuando necesita emerger, realiza el proceso a la inversa, disminuyendo esta agua que es expulsada al mar mientras los tanques se llenan de aire, con lo que se permite que cuente con flotabilidad, mediante la cual llegará hasta la superficie; lógicamente es un proceso progresivo y para ello se siguen una serie de procedimientos complementarios que garantizan la presurización de este sumergible.

La presurización es la forma como se mantiene de manera constante el ambiente de este espacio cerrado, conformado por el submarino, donde la presión tiende a entrar; con ello se garantiza que sus tripulantes puedan respirar de una manera adecuada, ya que estas naves se encuentran provistas de una suficiente cantidad de oxígeno, a ser empleado durante las horas en que se encuentre sumergido el submarino.

A continuación iniciaremos este top 10 de Submarinos Hundidos, para conocer a cada uno de ellos y mediante su caso de manera específica, contemplar cuáles fueron las principales causas de su hundimiento.

Submarinos Hundidos

Thresher 

Comenzaremos este recorrido por los principales submarinos hundidos con el USS Thresher, un submarino perteneciente a la Armada de Los Estados Unidos, identificado como SSN-593; empleado como sumergible de ataque y dotado de un propulsor nuclear, con una longitud de 85 metros y con un ancho de 9,8 metros. Asimismo estaba dotado con sensores tanto activos como pasivos, que es lo que se identifica como el Sonar, y que funciona como el medio empleado para la identificación de los objetos cercanos al submarino dentro de las profundidades del mar.

Adicionalmente contó con un armamento de cuatro tubos para el lanzamiento de torpedos de 533 mm. El submarino se desplazaba mediante un reactor nuclear marca Westinghouse S5W, más dos turbinas y una hélice. Con lo cual podría alcanzar una velocidad de 30 nudos, que sería equivalente a 55,56 kilómetros por hora; trasladando a una tripulación de 16 oficiales más 96 personas entre suboficiales y marineros.

El USS Thresher inició su recorrido en el año de 1960 y comenzó a mostrar problemas en el funcionamiento de su reactor debido a fallos eléctricos desde el año de 1961. Como consecuencia la temperatura interior de este submarino se elevaba, llegando incluso a los 60°C; mientras que en 1962 fue golpeado por un remolcador de manera accidental, dañando uno de sus tanques de lastre.

Luego de todas las reparaciones pertinentes durante nueve meses, vuelve al servicio en el mes de abril del año 1963, zarpando desde Portsmouth en los Estados Unidos, siendo tripulado por 96 marinos, más 12 oficiales y unos 21 técnicos de carácter civil del astillero, con la finalidad de realizar pruebas de inmersión a diferentes profundidades hasta un máximo de 200 metros.

Se continuaron las pruebas llegando a 100 metros de profundidad, emergieron para verificar fugas y posteriormente se comenzó nuevamente la inmersión hasta los 200 metros de manera lenta, manteniendo comunicación con el Skylark, que era el apoyo submarino, quien luego de una hora comienza a recibir comunicaciones difusas acompañadas de fuertes ruidos.

Lamentablemente el submarino sufrió una implosión a una profundidad de 400 metros, sin que se supiera nada más de él, solamente restos de aceite y algunos plásticos quedaron en la zona. Pero en mayo de ese mismo año 1963 el buque oceanográfico USSNS Mizar, realizó barridos empleando sonar, mediante lo cual se determinó que los restos del submarino estaban completamente esparcidos alrededor de 134 kilómetros cuadrados y a 2.500 metros de profundidad.

La causa de este hundimiento, según investigaciones, se debió a una soldadura de plata defectuosa en los tubos exteriores, por lo que se soltó una de las válvulas interiores inundando la sala de máquinas y ocasionando el fallo eléctrico que afectó el sistema de refrigeración y detuvo el propulsor, sin poder mantener la posición horizontal, comenzando a descender a mayor profundidad y terminando con una implosión, donde murió toda su tripulación de manera instantánea.

Scorpion 

Identificado como USS Scorpion conoceremos a otro de los Submarinos Hundidos que era parte de la Armada de Los Estados Unidos, identificado bajo las siglas SSN-589, también de tipo nuclear, siendo su clase Skipjack, que eran los más rápidos durante la época del 1959 al 1961.

Este submarino se hundió el día 22 de mayo de 1968 y la causa fue identificada como desconocida; se trataba de un sumergible que contaba con una longitud de 66,8 metros de largo y un ancho de 9,7 metros con respecto a su Manga (distancia entre los timones de buceo) y un calado o altura de 9,1 metros.

Provisto de sonar, radar y un reactor nuclear, turbinas, hélice y seis tubos para el lanzamiento de torpedos 533 mm; alcanzó durante su navegación una velocidad de 15 nudos, lo que representaría unos 27,78 kilómetros por hora. Contaba dentro de su tripulación con 8 oficiales y 75 personas más, entre suboficiales y marineros.

Su último viaje lo realizó con destino al Mediterráneo, como parte de ejercicios de despliegue y observación; pero días antes estuvo sometido a mantenimiento exhaustivo durante cuatro meses. Luego de las operaciones de ejercicio se dirige a su base en Norfolk, en el estado de Virginia de Estados Unidos, para lo cual ingresa al Atlántico.

Su última comunicación fue el 21 de mayo de 1968 cuando se encontraba a 80 km al suroeste de las Islas Azores, territorio de Portugal, donde debería estar realizando reportes cada 24 horas. Lo que no realizó, por lo cual para el día 27 de mayo se declara su búsqueda aeronaval de emergencia.

Posteriormente fue declarado como perdido por una estación naval de las Islas Canarias, en territorio Español; también se informa de la presencia de anomalía hidroacústica, debido a una posible implosión que se registrara el día 22 de mayo a unos 470 kilómetros de las Azores. Finalmente sus restos se encontraron a una profundidad de 3.000 metros, con su casco partido a la mitad y deformado.

Nunca se establecieron las causas de su hundimiento, incluso se manejaron conjeturas de un posible enfrentamiento con algún submarino soviético; pero las inspecciones no arrojaron evidencia de radiactividad, permaneciendo de esta manera en las profundidades del atlántico, donde perdieron su vida unos 99 miembros de su tripulación.

K-27 

El K-27 fue uno de los primeros submarinos hundidos de tipo nuclear de la Unión Soviética, identificado como Clase November, que se construye para el año de 1958 con una longitud o eslora de 109,7 metros; un ancho o manga de 9,1 metros, mientras que su altura o calado era de 6,7 metros. Estaba provisto de ocho tubos para el lanzamiento de torpedo de 533 mm y dos adicionales para los de 406 mm.

Contando con radar de búsqueda, sonar para su orientación e identificación de todos los elementos a su alrededor, incluso en el caso de estar en presencia de minas explosivas. Desarrollaba una velocidad de 15 nudos, por contar con dos reactores de agua a presión, turbinas y hélices, llevando en su interior una tripulación de 102 marinos.

Esta embarcación atómica inició su recorrido durante el año de 1964, efectuando grandes históricas hazañas. Siendo un sumergible que contaba con la peculiaridad de emplear un metal líquido como parte refrigerante de su propulsor, y el cual desde su primer viaje marcó récord de navegación ininterrumpida de una embarcación atómica para la fecha, manteniendo 51 días sin salir a la superficie.

Inició su misión en el océano Ártico y terminó en aguas ecuatoriales del Océano Atlántico, con un recorrido de unas 12.000 millas. Luego su segunda misión se inicia para el año 1965, con un nuevo récord, ya que se mantiene bajo el agua por 60 días y recorre esta vez unas 15.000 millas.

Submarinos Hundidos

Ya estando en el año de 1979, el K-27 es retirado del servicio, después de haber vivido algunas situaciones críticas que llevaron a la muerte de nueve miembros de su tripulación, debido a la radiación nuclear recibida durante un accidente con su reactor. Este magnífico submarino fue considerado como uno de los mayores avances de la ciencia soviética, donde se probó el uso efectivo de muchos materiales, que representaron un progreso para la industria naval de su país.

Para el día 10 de Septiembre del año 1981, la federación Rusa decide hundirlo en aguas prohibidas del archipiélago de Novaya Zembla, que se encuentra en el Mar de Kara, un sector del océano Glacial Ártico.

Dentro de este mar se encuentra a una profundidad de 75 metros, a fin de evitar problemas con su sistema nuclear, esperando que en un futuro nuevos avances tecnológicos, permitan solucionar la situación.

Estando ya en el transcurso del año 2020, Rusia ha manifestado la posibilidad de reflotar sus submarinos hundidos nucleares que se encuentran en el fondo marino; y el primero de ellos será el K-27; el cual consideran que fue hundido a causa de experimentar un accidente nuclear durante el año 1981.

K-8 

A continuación conoceremos como parte de nuestro Top 10 de Submarinos Hundidos al K-8, de origen soviético, perteneciente también a la Clase Noviembre, y el cual se hundió en el Golfo de Vizcaya, al norte del Océano Atlántico, hecho ocurrido el día 12 de abril del año 1970.

El submarino identificado como K-8 contaba con una serie de armas nucleares a bordo, siendo de 107,4 metros de longitud, un ancho de 7,9 metros y una altura de 5,7 metros. Bajo las órdenes de la Armada Rusa y Soviética, desde el año 1960.

Mientras se encontraba realizando operaciones en el mar de Barents, este submarino sufre una ruptura de su tubo generador de vapor, con lo cual comienza a experimentar la pérdida de refrigerante. Rápidamente la nave se contamina de gas radiactivo y algunos de sus tripulantes comienzan a sufrir lesiones.

Una vez subsanado este problema y recuperado nuevamente el sistema nuclear del submarino K-8; comienza un ejercicio naval a nivel de la Bahía de Vizcaya para el año 1970; allí enfrenta otro problema relacionado con un incendio que alcanza a sus reactores nucleares, que son cerrados; mientras el capitán ordena a su tripulación abandonar el submarino.

En vista de la llegada del buque de remolque, los tripulantes permanecen en el submarino que iba a ser remolcado. Pero lamentablemente esto se convierte en la primera pérdida de un submarino a base de propulsión nuclear para los soviéticos; ya que este se hunde en las aguas de Golfo de Vizcaya, mientras era remolcado.

La tripulación a bordo muere, a causa de la intoxicación e inundación del submarino; la cual estaba representada por 52 marinos, mientras que del total general de su tripulación se salvaron unas 73 personas.

Los datos sobre el hundimiento del K-8, han indicado que contaba con 24 torpedos nucleares a bordo, los que ahora están en las profundidades del mar de la Bahía de Vizcaya. Allí permanece junto con el recuerdo de su comandante Vsevolod Borisovich Bessonov, y todos los marineros que perdieron su vida en esta tragedia.

Las causas de su hundimiento fueron consideradas como parte de un accidente, especialmente debido a las condiciones climáticas; sus tripulantes muertos fueron galardonados con la Orden de la Estrella Roja, mientras que los sobrevivientes recibieron la Medalla de Ushakov.

El K-8 en la actualidad descansa en el fondo del mar, aún contando con su armamento nuclear a una profundidad de 4.880 metros y el cual se encuentra tan solo a 490 kilómetros al noroeste de España.

K-129 

El K-129 fue otro de los submarinos hundidos de origen soviético que se caracterizaba por contar con una propulsión a base de diésel-eléctrico, siendo su clase Golf II; como parte de un proyecto denominado 629A. Esta clase de submarinos contaba con misiles balísticos intercontinentales, creados luego de modificar varios de los submarinos de la clase Zulú, que eran los primeros empleados para los ataques, durante la post-guerra.

Cabe destacar que todos estos submarinos pertenecientes a la clase Golf, fueron retirados del servicio para el año de 1991. El K-129 contaba con una longitud de 98,9 metros, un ancho de 8,2 metros y un calado o altura de 8,5 metros. Provisto de tres silos lanzamisiles y seis tubos lanzatorpedos de 533 mm.

Su propulsión la realizaba a base de tres motores diésel de unos 1.500 KW, más tres eléctricos y tres hélices; lo que le permitía llegar a una velocidad de 12 nudos. Fue dado de baja el día 8 de marzo de 1968, debido a su hundimiento en el noroeste de Oahu en el océano Pacífico.

Se afirma que luego de su naufragio, la Armada soviética no puede encontrar sus restos una vez que se perdieron las comunicaciones después de dos chequeos de radio consecutivos. Iniciándose la participación de los Estados Unidos en este sentido, para tratar de dar con el submarino y recuperar sus restos.

Los estadounidenses, gracias una red de vigilancia subacuática, lograron detectar al submarino soviético hundido a casi cinco kilómetros de profundidad; pero su recuperación era parte de un importante proyecto, pues teniendo en su manos a este submarino, se podría contar con sus misiles nucleares y estudiar además las comunicaciones navales de los soviéticos, algo muy relevante para la CIA, o lo que se conoce como la Agencia Central de Inteligencia norteamericana.

El proyecto de la CIA, fue identificado como Azorian, y tenía la finalidad de recuperar el K-129 sin que los rusos se enteraran, ocultando todo encubierto bajo la creencia de que se trataba de una expedición minera subacuática en busca de rocas de manganeso, a cargo de un millonario inventor de nombre Howard Hughes.

La situación no se dio como estaba planeada, pues el equipo de rescate sufrió desperfectos; las pinzas lograron sujetar el submarino, pero al ser elevado se partió; obteniendo tan solo la parte delantera del K-129, sin misiles ni códigos. Todo se dio a conocer durante el año de 1975, y se abandonaron todas las ideas sobre recuperar los demás restos del submarino.

K-278 

El submarino K-278 Komsomolets, que era parte de la Armada Soviética, es otro de los Submarinos Hundidos importantes del mundo, caracterizado por contar con un casco interior de titanio, el cual además resistía una inmersión de 1.300 metros.

Se trataba de un submarino perteneciente al proyecto 685, con unos 117,5 metros de largo, un ancho de 10,7 metros y una altura aproximada de 9 metros, el cual contaba entre su armamento con misiles crucero y antibuque, con los cuales se podrían hundir barcos; siendo su desplazamiento  a base de un reactor de agua a presión y turbinas, con lo cual alcanzaba una velocidad de 14 nudos.

El K-278 contaba con una tripulación conformada por 33 oficiales, 21 suboficiales y 15 marineros, comenzando a prestar labores desde el año 1984, con la misión principal de perfeccionar su lanzamiento de torpedos y misiles, realizado esto desde un submarino. Su hundimiento tuvo lugar el día 7 de abril del año 1989, a causa de un incendio que llevó a que su reactor se apagara y en consecuencia murieran 41 tripulantes.

Peligrosamente llega al fondo del mar en una región entre Noruega y Svalbard, en el océano Glacial Ártico, con dos torpedos radiactivos, que según declaraciones del gobierno de Noruega y Rusia, afirman que han sido sellados para evitar un desastre a nivel mundial.

Algunos expertos en esta materia, durante el año 2019, han declarado que de este submarino se están presentando fugas con un nivel de radiación 800.000 veces, más de lo normal. Hasta el momento se espera que los responsables de este submarino, tomen medidas para resolver este problema que afecta a todos los seres humanos y especialmente a la fauna que habita en el océano Glacial Ártico.

K-141 Kursk 

El K-141 denominado Kursk, es otro de los famosos submarinos hundidos de propulsión atómica, propiedad de la Armada de Rusia, considerado como nuclear. El cual comenzó sus viajes de inmersión durante el año de 1994, contando con una longitud de 154 metros, un ancho de 18,2 metros y una altura o calado de 9 metros.

Este submarino se encontraba provisto de un armamento compuesto por 24 misiles, 4 tubos lanzatorpedos de 533 mm y 2 para el caso de torpedos de 650 mm. Se desplazaba propulsado por dos reactores nucleares, más dos turbinas de vapor y dos hélices en forma de 7 palas; con lo que podía alcanzar la velocidad de 16 nudos. Llevando a bordo un total de 44 oficiales y 68 marineros.

El submarino K-141 fue dado de baja el 12 de agosto del año 2000, debido a que estaba perdido en el mar de Barents, sector del océano Ártico. Cuando se encontraba realizando misiones de reconocimiento, con la finalidad de espionaje enfocado sobre los Estados Unidos, durante el desarrollo de la guerra de Kosovo, un enfrentamiento que tuvo lugar dentro de la República de Yugoslavia, que para la fecha era formada por Serbia y Montenegro.

Sobre el hundimiento de este submarino, las versiones oficiales indican que para esa ocasión del año 2000 el mismo realizaba un ejercicio donde debía disparar dos torpedos sin explosivos a un crucero de batalla, clase Kirov, guiado por propulsión nuclear.

Pero algunos de los componentes del torpedo ocasionaron una reacción en cadena que llevó a una explosión, lo que originó la presencia de una onda expansiva que afectó todos los compartimientos del submarino, sin que se pudiese lograr su ascenso a la superficie. Tampoco se desplegó la boya de emergencia, como señal diseñada para soltarse automáticamente ante este tipo de situaciones, por lo que no se puedo realizar rescate alguno.

La explosión de este submarino fue sentida en el norte de Europa, tal como si se tratara de un sismo y se comenzaron labores de rescate desde el día 13 de agosto del año 2000, no obstante que la armada rusa trató de mantener bajo secreto esta tragedia. A pesar de escuchar señales del interior del submarino hasta el día 15 de agosto.

El rescate se hace imposible y el gobierno ruso informó el día 19 de agosto a todos los familiares de la tripulación del Kursk sobre su hundimiento, sin sobrevivientes. Se llega finalmente hasta los restos del submarino el día 21 de agosto, comprobando que toda su tripulación estaba muerta y siendo reflotado posteriormente el 8 de octubre del año 2001.

Así se llega a la conclusión final de que, aunque algunos de sus tripulantes sobrevivieron las primeras explosiones y se refugiaron en algunas partes de popa, terminaron perdiendo su vida debido a quemaduras o por asfixia, antes de estar completamente sumergidos en el mar.

K-159 

El submarino soviético K-159, pertenecía a la clase noviembre, el cual comenzó a prestar sus servicios durante el año 1963, siendo posteriormente dado de baja para el 30 de mayo del año 1989.

Era otro de los submarinos nucleares que formaban parte de la flota norte soviética, que durante el año 1965 sufrió varios problemas ocasionados por vertidos radiactivos en su generador de vapor. Por ello, fue detenido para sus reparaciones durante varias oportunidades hasta el año de 1980.

El K-159 contaba con dos reactores nucleares, identificados como agua-agua y dos turbinas de trabajo a base de vapor. Realizó en total nueve travesías autónomas y 200.000 millas recorridas.

Posteriormente termina siendo dado de baja en 1989 y colocado en un puerto de Gremija en la región de Múrmansk, Rusia, con la finalidad de resguardar a sus reactores para evitar accidentes, cortándose además todos los cables de alimentación y circuitos.

Para el año de 2003 se decide remolcar este submarino hasta su desguace, con diez tripulantes a bordo de la nave, de los cuales nueve perdieron la vida. El submarino era remolcado mantenido por cuatro pontones que le hacían flotar y arrastrado por un remolcador SB-406, con una distancia de 600 metros entre ambos.

Mientras realizaban las operaciones de traslado, se presentó un fuerte temporal que comenzó a romper los cables que unían los pontones al submarino; por lo cual comenzó a hundirse y a llenarse rápidamente de agua; su capitán ordenó la evacuación de la nave, que se hundió en el mar de Barents.

Inició de inmediato la búsqueda mediante la cual se encontraron tres tripulantes, de los cuales uno solo sobrevivió; mientras el submarino se hundió a 238 metros de profundidad. Realizándose el último monitoreo de situación radiológica en la zona durante el año 2014 por parte de una expedición ruso-noruega; se ha destacado que este submarino no está presentando ningún escape de sustancias radiactivas; pero sigue siendo un peligro potencial de contaminación en el mundo.

ARA San Juan 

Con el nombre de ARA San Juan, fue conocido otro de los submarinos hundidos en el mundo; el cual era de fabricación Alemana, pero que desde el año de 1985 se encontraba al servicio de la Armada Argentina. Se caracterizaba por pertenecer a la clase TR-1700, contando con una longitud de 65,93 metros, un ancho de 8,36 metros y una altura de 8,36 metros.

Además estaba provisto de sonar, analizador de espectros acústicos, radar para su navegación Thompson, y periscopios de ataque y observación. Desde el punto de vista de su armamento, tenía 6 tubos lanzatorpedos y la capacidad de sembrar el fondo del mar con minas.

Se desplazaba gracias a la presencia de una propulsión a base de 960 baterías, un motor eléctrico, más hélice. Mientras que adicionalmente contaba con cuatro motores diésel de 16 cilindros, y cuatro alternadores de 4.000 amperios; con lo cual podría alcanzar una velocidad de 15 nudos. Llevando a bordo 8 oficiales y 29 suboficiales.

Los reportes indicaron que el día 15 de noviembre del año 2017, se perdió contacto con el submarino que llevaba a bordo 43 hombres y una mujer; mientras se traslada desde Ushuaia, ciudad Argentina, hasta el Mar del Plata al sur de la ciudad de Buenos Aires, también de Argentina, a la altura del Golfo San Jorge, en las costas atlánticas de esta nación.

Las búsquedas se inician de inmediato, con la colaboración de dieciocho naciones del mundo; contratándose posteriormente a la empresa Ocean Infinity durante el año 2018. Finalmente se encontró el submarino a 907 metros de profundidad.

Algunas declaraciones posteriores del ministro de Defensa argentino, identificado como Oscar Aguar, dieron a conoce que su país no contaba con los medios para reflotar al ARA San Juan, ni tampoco existía algún tipo de tecnología que fuera capaz de realizar este tipo de rescate, donde las causas de su hundimiento eran desconocidas.

En este sentido según declaraciones del Eugenio Dimier, ex-jefe de la Estación de Salvamento y buceo dentro de la región en Mar de Plata, de Argentina, se afirma:

“En el mundo no hay antecedentes de trabajos similares y, de aventurarnos a intentar hacerlo, podríamos arriesgar una cantidad de dinero que la Argentina no tiene y, además, con muy pocas posibilidades de éxito”

Por lo que se concluye, que a diferencia de los anteriores submarinos hundidos, el reflotamiento del ARA San Juan implicaría la inversión de mucho dinero y se llevaría varios años, no obstante que gracias a esto se podría determinar adecuadamente cuáles fueron las causas de su hundimiento, mientras tanto sus restos permanecen a 907 metros de profundidad en el Mar de Plata.

Grayback 

Llegamos de esta manera al último de los submarinos hundidos, representativo de este top 10 con el denominado USS Grayback, identificado con las siglas SS-208, de clase Tambor y considerado el primer buque perteneciente a la Marina de los Estados Unidos, que inició su trabajo a partir del año 1941.

Este submarino se caracterizó por contar con una longitud de 93,62 metros, para un ancho de 8,31 metros; siendo propulsado por cuatro motores de diésel con generadores eléctricos y dos hélices; con lo cual se desplazaba a una velocidad de 20,4 nudos.

Contaba dentro de su armamento con tubos de torpedos 533 mm y otras armas y cañones en su cubierta. Realizó su viaje de prueba recorriendo el estrecho de Long Island, en New London y la ciudad de Nueva York.

Posteriormente durante el año de 1942 zarpó con rumbo a Pearl Harbor, puerto americano de la isla de Oahu, en Hawái, que se encuentra al oeste de Honolulu, con la finalidad de realizar labores de patrullaje, llegándose de esta manera al año de 1943, durante el cual ha había realizado su sexta patrulla de guerra.

Se dio a conocer que realizó varias patrullas más de reconocimiento estando durante la época de la Segunda Guerra Mundial, cuando partió con rumbo hacia Pearl Harbor el día 28 de enero de año 1944, hasta que fue interceptado por un bombardero portaaviones japonés para el 26 de febrero de ese mismo año, por lo cual se hundió con 80 marineros a bordo.

Se cometió un error durante la traducción de su idioma original, que era en japonés, sobre la información de la ubicación de varios submarinos hundidos; por lo cual en el caso del Grayback, nunca se pudo dar con sus restos. En vista de la presencia de un dígito erróneo en cuanto a latitud y longitud del hundimiento.

Pasados ya 75 años de este suceso, se ha dado a conocer que el Grayback se encuentra a 400 metros bajo el agua a unos 80 kilómetros del sur de Okinawa, con lo cual se encuentra plenamente ubicado, en caso de que sea posible algún día su reflotamiento, como parte histórica representativa de las consecuencias ocasionadas por la Segunda Guerra Mundial, que finalizó en el año 1945.

Si el contenido de este artículo, le ha permitido conocer más acerca de los Submarinos Hundidos más relevantes dentro de la historia de la humanidad; les sugerimos la lectura de los siguientes temas:

(Visited 15 times, 1 visits today)