El Abismo Challenger, el punto más profundo del océano

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El Abismo Challenger esta calificado como el lugar más profundo del globo terráqueo, el mismo ha sido conquistado por el ser humano y presenta una belleza que no tiene comparación, en él  conviven unas serie de  especies que no encontraran en otro lugar del planeta. Te invitamos a conocer un poco más sobre el tema.

ABISMO CHALLENGER

El punto más profundo del Océano: Abismo Challenger

Esa zona situada en centro del océano Pacífico, rodeado de tranquilas aguas y cristalinas  de color azul cielo, y justo en ese lugar de repente  se ubica un gran circulo que se oscurece y se torna en un azul muy oscuro, allí se encuentra el Abismo de Challenger, bajo sus aguas hay miles de millones de litros de agua, que se tornan cada vez más oscuras hasta convertirse en un color totalmente negro, éstas aguas siempre han llamado la atención de marineros y científicos, haciéndose siempre la pregunta. ¿Cuál será la profundidad de esa gigantesca fosa?

El Abismo Challenger, también conocido como la fosa de Challenger o cima de Challenger, está ubicado en el océano Pacífico al sur de La Fosa de Las Marianas, en las aproximaciones de las islas Marianas, su nombre se deriva del barco de la Marina Real que realizó su descubrimiento HMS Challenger, en el año de 1875.

ABISMO CHALLENGER

Profundidad

Se considera que el Abismo Challenger es el lugar subterráneo más profundo en los océanos, el cual tiene una longitud de 10.900 metros de profundidad, para hacer una analogía de cuan profundo es, vamos a tomar el ejemplo del Monte Everest de 9000 metros de altitud, pero invertida a esa distancia habrá que sumarle dos kilómetros adicionales para llegar a la parte más profunda del Abismo Challenger, adicionalmente tiene 70 km de ancho.

Para llegar finalmente a identificar la profundidad del Abismo Challenger, tuvo que transcurrir un siglo y medio, desde la primera exploración científica realizada en el año de 1860, a continuación, vamos a describir  como lograron medir la profundidad del Abismo Challenge y la historia de cómo fueron esas expediciones:

Historia de las expediciones 

En el año de 1860 el naturista, catedrático y expedicionario de nacionalidad Escocesa Charles Wyville Thomson, inició sus planes para un viaje en barco con el objeto de estudiar el fondo del océano en el área de la fosa cercana a las Islas Marianas, específicamente en la zona de Hadal.

Después de un año y con el apoyo de la Real Sociedad de Londres y de la Marina Real Royal Society of London, le fue otorgado un barco llamado el HHM Challenger, el cual transformaron para realizar los estudios oceanográficos.

Al barco lo adecuaron para la expedición, le retiraron los cañones, le modificaron los mástiles para aprovechar todo el espacio, se ubicaron laboratorios, botes para la conservación de animales marinos, así como todo el equipamiento necesario para hacer la exploración científica.

Para el año de 1872 zarpó el barco con un a tripulación de 243 personas entre oficiales, marinos y científicos, bajo el liderazgo de capital George Nares y de Charles Thomson y William Carpenter como líderes científicos. El objetivo de este viaje fue estudiar los océanos Atlántico, Antártico, Índico y Pacífico, investigar sobre la fauna marítima, las profundidades, las temperaturas, el nivel de salinidad, las corrientes en las diferentes épocas del año y cómo estás impactaban en el océano.

El viaje tenía planificado ejecutarse en 1290 días y cada día arrojaba un logro científico, tomando en consideración que para la época no existía mucha información sobre el campo que ellos querían indagar.

En la fecha 23 de marzo de 1875, mientras realizaban sus estudios por las inmediaciones de la islas Marianas en el Pacífico, en sus labores cotidianas de medir la profundidad de esa zona, en el lugar conocido hoy como Abismo Challenger,arrastró hacia el fondo una línea de aproximadamente 8000 metros de longitud, esta situación no había ocurrido antes en ninguna de sus mediciones

Los científicos habían descubierto la fosa submarina más profunda para la época y posteriormente sería llamada el Abismo Challenger.

Muchos expertos en materia de oceanografía de la época, opinaban que el lugar no se encontraba ningún tipo de vida submarina, tomando en consideración la presión de la profundidad, las frías temperaturas, la falta total de luz solar y la ausencia de oxígeno.

Para el año de 1912, otro grupo de científicos y exploradores, liderados por el Escoces-canadiense Sir Jhon Murray, quien era oceanógrafo, biólogo y marino, decidieron reanudar los estudios con tecnología actualizada para la época y las cuales les ayudaría a aclarar la profundidad del foso, como también lo que sucedía a tantos miles de metros, este grupo de especialista estimó que la profundidad de la del abismo Challenger era de 9.636 metros.

En el año de 1951, un grupo de científicos zarparon al lugar de la fosa con un nuevo barco de la Armada Británica denominado en honor al primero como HMS Challenger y con estudios a través de sonares por eco, lograron realizar una nueva medición más precisa, el mismo arrojó una profundidad de 10.900 metros.

El 23 de enero de 1960, la armada de los Estados Unidos, a través del batisfazo que es un pequeño submarino el cual tiene la capacidad de resistencia a las presiones de las profundidades marinas, fue conducido por el oceanógrafo Jacques Piccard y el teniente de navío Don Walsh, allí por primera vez pudieron observar el ambiente del Abismo Challenger.

Para el año 2009 se realizó una nueva inmersión, pero esta vez sobre un vehículo tripulado a control remoto de nombre Nereus, totalmente autónomo sin vínculos de unión con el exterior, el cual tiene una capacidad de inmersión de 11.0000 metros de profundidad, a través de esta embarcación se pudo realizar vídeos de la vida submarina en el Abismo Challenger.

En el año 2012, fue realizada la última inmersión efectuada por el canadiense, James Francis Cameron, reconocido director y productor de cine, filántropo y explorador marino, se sumergió al Abismo de Challenge a una distancia de 10.898 metros de profundidad, a través de un vehículo sumergible especialmente diseñado para aguas profundas llamado Deepsea Challenger, logrando con esta acción en ser el primer hombre en descender a estas profundidades de manera solitaria.

Especies que habitan 

En una fosa de 10.900 metros de profundidad, se podría preguntar sí habrá vida en esa zona, la vida marina que allí convive, se ubica a una profundidad aproximada de 4000 a 6000 metros, es un espacio muy frío y oscuro, con una presión submarina establecida como de mil atmósferas, ésta es la medida establecida para las profundidades marinas.

Las condiciones extremas presentadas en el lugar no han permitido hacer un estudio más profundo sobre la vida que se presenta en el Abismo de Challenger, a pesar de las expediciones que han logrado bajar, sin embargo, se han podido identificar las siguientes variedades de animales submarinos:

  • Diablo Marino, se describe como de contextura deforme y dientes aterradores.
  • Tiburón Duende, de color rosado y con matices viscosos de color verde – amarilloso, con trompa predominante, el cual se asemeja al prototipo de extraterrestre.
  • Pulpo Dumbo, de ojos sobresalientes y orejas con cartílagos como de elefante, es muy agresivo y se puede comer a su víctima en una sola pieza.
  • Pez Dragón, tiene la cabeza transparente, el rostro es espantoso, no posee escamas.
  • La Medusa Benthocodon, tiene 1500 tentáculos.
  • El Tiburón Anguila, tiene la cabeza aplanada y el cuerpo largo, se cree que sus orígenes son de 80 millones de años.
  • Pulpo Telescopio, no nada como los demás de su especie, éste lo hace de manera horizontal.
  • El Gusano Zombi, segrega un ácido por medio del cual desgata y consume la estructura osea de sus víctimas.

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